viernes, 20 de marzo de 2015

Tarta-sopa de manzana


¡Y aquí tenéis esta estupenda tarta-sopa de manzana! ¿Y cómo hemos llegado hasta esta penosa pifia en la cocina? Pues todo comenzó cuando mi amiga Elena de Francia vino a casa a traer un paquete de masa sablée con aroma a vainilla de su país. Hacía tiempo que me comentaba que aquí en España no se vendían este tipo de masas y me decía que un día que viniese, me traería un paquete para que lo probase...
Me trajo el paquete y me dijo que caducaba a los pocos días. Por lo tanto, comencé a buscar recetas para hacer con este tipo de masa. Al final encontré una tarta de manzana que tenía muy buena pinta.

Lo único que me mosqueó un poco fue que la receta de la crema pastelera llevaba 4 yemas de huevo, y no sabía qué hacer con las claras... En fin, que me puse a ello... 4 yemas de huevo... 60 gr. de maizena... no se cuánto de azúcar... bla bla bla... Y leí la receta por encima... 

¿Y qué pasa cuando se lee la receta por encima y no se atiende a los detalles? ¡Pues que la crema pastelera se corta! Sí. Nunca había hecho una crema pastelera y no me fijé que después de mezclar el huevo con el azúcar y la maizena, se debía de retirar del fuego y mezclar con la leche templada... Lo mezclé encima del fuego y la yema se solidificó solita. Quedó la yema por un lado y la leche por otro... jajaja.



En fin... A la basura... Segundo intento. Esta vez leí perfectamente la receta. De cabo a rabo. 4 huevos más... A ver qué hago con las claras... jajaja. Esta vez sí que lo hice bien. La cosa tenía buena pinta, pero cuando comenzaba a solidificarse, comienzo a ver dentro del cazo como unos trocitos de color rojo que flotan... Cada vez son más...

¿¿¿Pero qué coj... son estos trocitos rojos??? Cojo una cuchara y pesco un trocito rojo flotante. Lo cojo con la mano y... ¡¡¡ES UN TROCITO DE SILICONA!!! ¡¡¡LA ESPÁTULAAAA!!!
Pues sí... Cuando una no tiene el día, no tiene el día... Se me desintegró un buen trozo de espátula. ¿Por qué? Pues sinceramente, ni idea... Y mira que la había usado veces y nunca había pasado nada. Tenía una crema pastelera llena de trocitos enanos de espátula. La lástima es que con la rabia que me dio, tiré la espátula y la crema pastelera sin hacer foto. 

¡A tomar por saco otros 4 huevos! (perdón por la expresión, pero es que estaba de un cabreo impresionante. jajaja).

Total, que pasé de volver a hacer la crema pastelera y pensé que, igual con natillas salía del paso. Yo y mis ideas de bombero... jajaja. Claro, como hace poco hice unas tartaletas de manzana para novatos con natillas en lugar de crema pastelera, pensé que igual era lo mismo.
Mandé a mi marido a comprar un regimiento de natillas y me puse manos a la obra. En total gasté 8 natillas. 


Ya veis qué mona me quedó la tarta antes de meterla en el horno... jajaja. Pues nada. La meto en el horno y pasa media hora... Me parece que esto todavía no está... 45 minutos... diría que todavía no está... 1 hora.. la masa sablée comenzaba a torrarse y pensé que ya debía de estar.

Decidí comprobar a ver si estaba ya la tarta. Y como soy más bruta que un arado, abrí el horno y estiré de la bandeja a saco (mi horno tiene lo de las bandejas correderas, o sea, que os podéis imaginar a la velocidad que fue la bandeja), Si a esto se le suma que a la tarta no se le ocurrió cuajar (porque no le dio la gana, más que nada... jajaja), y por la ley de la fuerza centrífuga, gran parte de las natillas salieron disparadas de dentro del molde yendo a parar a la bandeja y al horno. 

Os podéis imaginar la cara de pasmo que se me quedó... jajaja. En fin... resignada, la dejé 10 minutejos más dentro del horno y la saqué... Aquí tenéis el estado de la bandeja. El del horno, pasé de fotografiarlo... Bastante faena tuve para limpiar el desaguisado... jajaja.


No nos quedó más remedio que comernos la tarta-sopa de manzana. Peeeeroooo lo que sobró lo metí en la nevera y al día siguiente ya no era sopa. ¡Se había solidificado! O sea, que no descarto volverlo a probar otro día, sacar la bandeja con muchísimo más cuidado y dejar enfriar en la nevera de un día para otro. Si sale bien, ya lo publicaré en mi blog serio... pero eso será otro día. No creo que vuelva a hacer tarta de manzana en muuucho tiempo... jajaja.

¡Ah! Se me olvidaba. Al final mi marido se hizo una tortilla con cuatro de las claras, y las otras cuatro las congelé. Ya veremos qué hago con ellas... jajaja.