martes, 26 de julio de 2016

Deconstrucción de polos de fresa cubiertos de chocolate blanco


¡Y bien deconstruídos que me quedaron!... jajaja. De esto hace ya más de un año, pero no me he atrevido hasta ahora a publicarlo. No sé en qué mala hora decidí hacer estos polos...  En fin, que no siempre las cosas salen bien en la cocina, pero como suelo decir: Nunca te acostarás sin saber una cosa más... y en este caso, aprendí una cosa que no sabía. A base de tortas, ¡pero lo aprendí! jajaja.

Ves un vídeo por internet... piensas: ¡Qué fácil que es!... lo haces... ¡y la cagas!... Pues esto es lo que pasó:

Los polos tendrían que haber quedado más o menos así:


Han quedado igualitos, ¿eh? jajaja. La receta original es de unos polos de melón y sandía de Alma Obregón. Lo siento Alma... Eres un cielo y soy una de tus seguidoras, pero cuando una no tiene el día, pues no tiene el día... y en mi caso, metí la pata hasta el fondo.

Cuando vi el vídeo pensé que sería fácil hacerlos, pero en lugar de sandía y melón decidí hacerlos de fresa. Eso no tuvo la culpa. La culpa fue de una servidora que es una manazas... jajaja.

Al ver el vídeo observé que Alma mete el polo en un "peazo" bol lleno de chocolate blanco. Evidentemente, yo no iba a fundir dos tabletas de chocolate blanco para hacer cuatro polos y luego no saber qué hacer con el resto de chocolate. 

Pues para lista, yo. En lugar de un pedazo de bol lleno de chocolate blanco, pensé que con medio vaso bastaría. Por lo tanto, aquí tenéis mi vaso de chocolate:


Ni punto de comparación... La idea era meter el polo ahí dentro, y como era tan estrecho, el polo se cubriría fácilmente y no haría falta tanto chocolate.

Y aquí tenéis mis polos listos para ser cubiertos de chocolate blanco:


¡Todo preparado!. Entonces, ¿qué pasó hasta llegar a la foto de la portada? Pues saqué un polo del molde y lo metí en el vaso. El chocolate no llegó a cubrir todo el polo. Además, el chocolate estaba demasiado caliente y al sacar el polo del vaso, se debió de derretir la parte de fuera del polo y el chocolate que se había quedado adherido al polo, resbaló y volvió a caer en el vaso. 

Pensé en ponerlo en un bol más abierto para que así fuese más fácil cubrir los polos... pero, con lo que no contaba es que, al haberse derretido un poquito el polo y al haberse caído el chocolate que lo cubría, el chocolate ahora tenía agua...

Y yo no sabía que si cae agua en el chocolate derretido, se echa a perder.

Encima, como el chocolate había estado en contacto con el polo, se había enfriado bastante. De hecho, el chocolate había comenzado a tener una textura como granulada... Entonces no sabía que era por el agua del polo. Lo achaqué todo a que el chocolate se había enfriado.

¿Y qué hice? ¡Pues ponerlo en el bol de la foto y meterlo unos segundos al microondas!. Saqué el "peazo" chocolate que podéis ver en la foto. Granulado a más no poder... jajaja.

Total, que me dije: "Bueno, todavía tengo los polos"... Definitivamente, cuando no se tiene el día, lo mejor es dejarlo todo e irse a dormir un ratito... jajaja. Desde que saqué los polos hasta que la cagué con el chocolate pasó un cierto tiempo... y los polos ya no estaban tan duros como antes. Se rompieron al sacarlos... 

Vale que se rompiera el primero, pero ¿por qué intenté sacar el segundo? ¿Os creéis que con el cabreo que llevaba me paré a pensar que el primer polo se había roto porque no estaba tan frío como antes? Pues no. jajaja.

Por si os pasa lo mismo que a mi con el chocolate: Leyendo por Internet, encontré una solución al chocolate. Poniendo un poco de aceite la textura deja de ser granulada.


No está como el chocolate derretido y no servirá como cobertura, pero os puede servir para rellenar algún postre.


Lo dicho: Nunca te acostarás sin saber una cosa más. ¡Besitos a todos! :)