lunes, 25 de septiembre de 2017

Lionesas nivel: ¿Alguien tiene una mancha de bicicleta para volverlas a hinchar?


Hacía mucho tiempo que no la pifiaba en la cocina, y mira tú por dónde, hace un par de semanas me dio por hacer unas lionesas de naranja rellenas de mousse de chocolate negro. Tenían que haber quedado más o menos así:



La foto es de mi propio blog. En concreto esta es la segunda tanda que hice, pero comencemos por el principio. Cuando vi una receta de Miquel Antoja de unas lionesas de naranja, decidí que tenía que probarlas sí o sí. ¡Me encanta la combinación de naranja y chocolate!

Al cabo de unos días me puse a ello. Hice la masa choux (podían haberle puesto un nombre menos raro, ¡por Dios! jajaja. El otro día estuve practicando con mi amiga Elena, que es francesa, cómo pronunciarlos, y se rió bastante de mi... jajaja). A lo que iba, puse la masa en la manga pastelera e hice los típicos floripondios sobre una bandeja de horno cubierta de papel para hornear.


¡Qué bonitos que estaban y qué bien iban a salir!... Seguí la receta paso a paso, pero el problema vino a la hora de sacarlos del horno. Como siempre digo, cada horno es un mundo y funciona como le da la gana. ¡Y mira que tengo un termómetro que me compré para ponerlo dentro que me indica la temperatura correcta, pero ni con esas!

La receta decía que después de 6 minutos a 230º se bajase a 180º y se hornease 10 minutos. Pues ya pasaban cuatro minutos del tiempo que indicaba... y mi primera impresión fue que todavía no estaban listos, pero como la luz de mi horno hace que lo que está dentro parezca más dorado de lo que está (Cuántos bizcochos habré arruinado por culpa de esa luz...) y como había pasado de sobras casi la mitad de más del tiempo indicado, pensé: "Igual sí que están"... y me dio por abrir el horno...

¡PLUF...! Como si hubiese destapado la válvula de aire de una rueda de bicicleta, mis lionesas se desincharon al momento... ¡Snif!... ¡Snif! Y ya no hubo forma de que se volviesen a hinchar.

En la segunda tanda mandé a paseo el tiempo de horneado y ¡salieron perfectos! Lo malo fue que sólo tenía masa para siete lionesas... De todas formas, tanto las lionesas que salieron bien como las que os he puesto en esta pifia, volaron al instante. ¡Estaban deliciosas!

Moraleja: Manda a paseo el tiempo de horneado de la receta y comprueba con cuidado que realmente esté hecho lo que metas en el horno antes de abrirlo completamente.